Existen a nuestro alrededor. Este lado de la ciudad contra aquel. Nuestra comunidad contra aquella otra comunidad. Mi estado contra tu estado. Este país contra aquel país. Las líneas invisibles crean lealtades. Crean un sentido de pertenencia. Ayudan a estructurar los recursos. Con el tiempo, también pueden crear silos, divisiones y limitar la colaboración.
DOSIS EXTRA
Esta enriquecedora contribución fue escrita por Jorge Sánchez. Este generoso traductor une a líderes angloparlantes e hispanohablantes de todo el mundo.
El verdadero liderazgo reconoce la importancia de la pertenencia, pero también entiende que el futuro se construye con puentes, no con muros. Está en nosotros transformar culturas e invitar a ciudades, regiones, estados, países y lineas invisibles a colaborar, sabiendo que la innovación no distingue códigos postales.
El emprendedor, al igual que el líder, debe aprender a habitar esas líneas invisibles: adaptarse a ellas para obtener recursos y, aunque respetarlas es importante, aún más lo es saber cómo romperlas con amor y armonía. Porque un mundo interconectado, donde no existan barreras entre recursos e información, es un mundo de innovación. El día que deje de importar hacer la pregunta “¿de dónde eres?” será el día en que podamos empezar a innovar de una forma que nunca antes se había visto.